Es sólo tuya
Cada solicitud levanta una copia independiente. Lo que cambies no lo ve nadie más, y a ti no te llega lo que hizo otro. Antes era una sola demo compartida y el que llegaba tarde encontraba el destrozo del anterior.
No es un video ni un recorrido guiado con flechitas: es ABAKU de verdad, con una escuela inventada que ya tiene años de historia dentro — alumnos inscritos, pagos al corriente y vencidos, calificaciones, documentos. Entras, das de alta a alguien, cobras una colegiatura, timbras, rompes lo que quieras. Es tuya.
Cada solicitud levanta una copia independiente. Lo que cambies no lo ve nadie más, y a ti no te llega lo que hizo otro. Antes era una sola demo compartida y el que llegaba tarde encontraba el destrozo del anterior.
No pedimos tarjeta, no hay periodo de prueba que se convierta en cobro y no te suscribimos a ninguna lista. Si no vuelves a saber de nosotros, no pasa nada: la demo se cierra sola.
Tres meses, porque una escuela no decide en una semana: hay que enseñárselo a dirección, a control escolar y a veces a un consejo. Nada de lo que hagas dentro se borra en ese tiempo — puedes dejarla a medias hoy y seguir el mes que entra. Y si algún día caduca, tu mismo enlace la reactiva de un clic.
No hay que agendar una llamada ni esperar a que un vendedor te devuelva el correo. Se construye tu copia y te llega el acceso por correo, normalmente antes de que cierres esta pestaña.
La Universidad Aurora no existe, pero está completa: gente inscrita desde hace generaciones, dinero cobrado y dinero pendiente, expedientes con documentos y calificaciones ya capturadas. Es lo que separa una demostración de un formulario en blanco — puedes buscar a un alumno moroso y encontrarlo.
El problema de una demo abierta es entrar, ver un menú con veinticinco entradas y cerrar la pestaña. Por eso al entrar aparece una tarjeta que te explica qué es lo importante y te lleva ahí sola — no marca un botón con una flecha: navega por ti. Puedes cerrarla en cualquier momento y curiosear por tu cuenta; y dentro de cada módulo hay además una guía propia que explica esa pantalla.
Cuántos alumnos activos hay, cuánto se cobró este mes y qué está pendiente — sin abrir un reporte.
Abres a alguien y está todo: sus datos, sus pagos, sus documentos y sus calificaciones.
La lista completa de adeudos, con cuánto y desde qué fecha. De ahí salen los recordatorios.
El CFDI se timbra desde el mismo pago que acabas de registrar, sin capturar nada dos veces.
Planes, generaciones, materias y horarios: lo que hace que un inscrito ya tenga lugar y calendario.
Roles, tu marca, los correos que salen, los conceptos de cobro. Pantallas, no órdenes de trabajo.
Si sólo vas a mirar, mejor pídenos una llamada. La demo sirve cuando la usas como usarías el sistema el martes por la mañana:
No hace falta agendar ni esperar a mañana: el chat de esta página responde ahora mismo, conoce el producto y te puede decir dónde está lo que buscas. Si prefieres WhatsApp o correo, también estamos ahí.
No. No pedimos tarjeta, no hay prueba que se convierta en cobro y no hay nada que cancelar. Si no vuelves, la demo se cierra sola y ahí termina.
Es el producto completo, la misma versión publicada que usan las escuelas que pagan. No hay funciones apagadas ni pantallas de mentira: si algo no está, es que todavía no existe para nadie.
Ninguno. La Universidad Aurora es inventada, y los nombres, pagos y calificaciones también. Jamás verás datos de un cliente nuestro en una demostración — es exactamente lo que tu propia escuela esperaría de nosotros.
Tu copia es tuya: ningún otro visitante entra a ella ni ve lo que hiciste. Nosotros sí registramos por qué pantallas pasaste, para saber qué te interesó y poder ayudarte con eso; está escrito en el aviso de privacidad y puedes pedirnos que lo borremos.
Tres meses, y no se te va a caer encima: te avisamos por correo diez días antes, y si la sigues usando basta con abrirla para que siga viva. Cuando de verdad se cierra, se borra el entorno entero —base de datos y archivos— con todo lo que hiciste dentro; no es un archivado, desaparece. Aun así, tu mismo enlace te levanta una copia nueva cuando quieras.
Sí. Comparte tu enlace con quien quieras y entran a la misma copia, así pueden verla juntos. Si prefieres que cada quien tenga la suya, que la pida con su correo.
En la demostración no, y es a propósito: meter datos de alumnos reales en un entorno de prueba que algún día se borra no le conviene a nadie. Cuando decidas avanzar, migramos tus datos a tu propia instalación y eso sí lo hacemos con tiempo y con calma.
No, salvo que nos lo pidas. Te llega el acceso, y al final un correo preguntando qué te pareció. Nada más.
No hace falta pedir nada: si la abres antes de que venza, se estira sola otros tres meses con todo lo que tengas dentro. Y si ya se cerró, tu enlace de siempre trae un botón que te levanta una copia nueva en un minuto — sin volver a llenar el formulario.
Se cobra por usuario activo, así que depende de tu tamaño: una escuela de 120 alumnos no puede pagar lo mismo que una universidad de 3,000. La renta incluye todos los módulos, el hospedaje, los respaldos y las actualizaciones. Ver cómo se cotiza.
Si quieres verla con alguien del equipo y con tus propios números encima, escríbenos y la vemos juntos — sin presentación de ventas.